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Silence Is Sexy

REFLEJO

Estoy aprendiendo a odiar los espejos.

 Hace un año, cuando me mudé a esta casa, lo primero que ví al final del pasillo fue un gran espejo empotrado en la pared abarcando todo el panorama, seguido por un cuarto con miles de espejitos pegados a la pared y uno descomunal en el cuarto principal. Al principio pensé "kinky". Pero ahora lo único que pasa por mi cabeza al verme rodeada de tanto reflejo es destruir todo aquello que me muestre día, tras día, el insignificante pedazo de carne en el que se ha convertido mi humano recubrimiento.

Muchos pensarán que solo tengo un problema de auto-estima rayando en lo severo, pero la verdad es que ya me aburrí de verme desmoronar a pedacitos. Hay cosas que lucen bien bajo el reflejo de un espejo, cosas que vale la pena pasar la vista un rato; pero eso yo no lo obteno de mirarme en un espejo.

Verán, es como estar viviendo en un pellejo que uno sabe que no es el propio. Como utilizar ropa interior de otra persona; solo que cuando está última situación ocurre, lo primero que uno hace al darse cuenta del incidente es cambiarse de prenda y problema resuelto. El inconveniente del cuerpo es que la piel, rara vez tiende a despegarse del alma para cambiar lugares.

Quisiera hacer un concentrado de mi; extraído de distintas épocas de mi vida. Lo quiero sacar para de una vez ver en un frasquito algo con mi pura escencia, algo que de verdad me muestre quien soy y no quien me quieren hacer creer que soy. ´

Ya no confío en los espejos, suelen ser más traicioneros que la misma verdad. 

DE PIE Y CAMINANDO

Volví.

Pero como todas las cosas que se dan por muertas y que después de cierto periodo de tiempo regresan con un estigma de podredumbre en el espíritu. 
En mi caso, puedo comprobar que una fuerza superior a mi, me trajo de vuelta a las andadas, fue ese intenso deseo de sacar todas las palabras que me atiborran la molleja de "sentires", para ver como mis palabras transcritas al papel pueden tener un efecto devastador.

¿Por que prefiero mil veces un blog a un diario común y corriente de papel?, fácil. En una libreta, aunque por más debajo de la almohada esté, siempre va a haber sueños curiosos que quieran curiosear todo ese amasijo de rayas y puntitos, que por lo general, tienen un sabroso mensaje de corajes, miedos y pasiones.

No, prefiero que todo eso quede en un lugar muy bien escondido en lo que es la inmensidad del ciber espacio, donde nadie se atrevera urgar mas allá de los pocos carácteres que se transmiten, y sobre todo, porque solo pertenecen a un rostro que se quito la máscara con la que sale a la calle todos los días... pero lo difícil es saber por que calle salío a correr.

Lo único bueno que tienen los cuadernos son los garabatos. Esos abstractos monigotes que a veces uno se pregunta de donde diablos salieron, ¿en que lapsus-brutus nuestros dedos tamborilearon y crearon a semejante personaje para distanciarnos un poco más de la realidad?.
Eso, y ver que después de muchos años, uno se encuentra ciertas palabras anotadas al margen de papeles sin sentido y de pronto, viejos recuerdos brotan de una parte recondita del cerebro y aprietan otra vez el corazón.

Está última razón me trajo de vuelta. Debo procurar no encontrarme con tales cuentos escritos en un pasado que según yo, según esto, deje bien escondido detrás de un libro de auto-ayuda.